El pasado verano ambas artistas viajaron a la Isla de Solta en Croacia para acercarse al pasado que toca tangencialmente a la familia de Neli, y para: “explorar los signos dejados por los discursos ideológicos de la historia”, “(…) re-leer la narrativa histórica (…) (y) explorar la construcción de la identidad”. (1)
A partir de los hechos acaecidos en un hoyo natural –conocido como Rudine- de más de 100 metros de profundidad en la Isla de Solta, donde fueron lanzadas varias personas por ser acusadas de ir en contra de la resistencia yugoslava en el año de 1943, entre ellos la partera de la familia de la artista croata, las artistas empiezan a desarrollar su trabajo, en el que se evidencia su convencimiento de que la formación de las ideas del yo social está íntimamente relacionada con los procesos de la memoria.
Para ellas, el pasado y su rememoración posibilitan la construcción de la identidad, pero en contrasentido al reduccionismo que asiste a la historia, recurren a la vastedad y multiplicidad de la memoria individual (ya que creencias y deseos juegan también un papel importante), que se entrecruza con la memoria colectiva compartiendo su naturaleza transitoria y poco confiable.
La transitoriedad e inconfiabilidad de dicho fenómeno les permiten plantear al recuerdo como una paradoja –ficción/realidad-, y en consecuencia a la identidad como una entidad mudable y relacional dentro de la cultura.
Su ejercicio visual consiste en la creación de una serie de eventos visuales, todos sucedáneos de un original o punto de partida, que van creando círculos concéntricos alrededor del origen para expandirlo y complejizarlo, más que para aclararlo.
Las grabaciones de los sonidos dentro de la gruta (no incluidos aún en la página Web del proyecto) son un registro críptico incapaz de arrojar certezas del allá en aquel momento, los testimonios orales son de verificación imposible y las transcripciones a máquina agregan las circunstancias del transcriptor: pero de alguna manera, todas estas acciones son parte de ese desarrollo centrífugo que añade variables para articular sentido en torno al punto de partida.
En las fotografías que re-imprimen, y que originalmente pertenecen a un archivo de los años setenta, la imagen es contingente a los textos que se le añaden y el color castaño producto de la técnica empleada no hace más que jugar con la temporalidad de una manera imprecisa.
Las fotografías adquieren una condición efímera debido a que la técnica de impresión Van Dyke utilizada deja al final del proceso sales férricas sobre el papel que continúan reaccionando y deterioran la imagen, lo que de manera accidental –o intencional- se corresponde con la naturaleza transitoria de la memoria.
Las transcripciones de los testimonios que aparecen como pies de las fotografías acentúan la ausencia de neutralidad del proceso de la memoria destacándola como un fenómeno cultural negociado en un marco determinado de creencias, valores, rituales, e institucionessociales.
Trabajos como el de “Viaje a la Isla” buscan mantener el pasado en el presente pero de una manera muy diferente a como lo llevan a cabo los monumentos (como el monumento a las víctimas levantado en Solta en 1998). Mientras los segundos congelan el pasado y lo revitalizan sólo superficialmente con eventos y conmemoraciones que sólo consiguen consolar al público involucrado, los primeros convierten la rememoración en un evento crítico que permite nuevas aproximaciones.
La difusa pero reflexiva versión de los hechos que consiguen es posible gracias a la vinculación espacial que llevan a cabo entre pasado y presente a través del territorio físico y social llamado Solta.
El proyecto parece expandirse en un futuro en múltiples direcciones donde podremos con toda seguridad esperar hallazgos interesantes, pero el verdadero reto está en que la producción que se vaya acumulando bajo este marco no pase a ser un compendio de eventos que podamos ir viendo de uno en uno como en el museo convencional (aunque esté en la red), sino en la posibilidad de convertirse en un installation space, es decir, en un vasto territorio abierto y global donde conocer y desconocer un aquí y un ahora.